Cómo hacer un buen uso de la mascarilla

Hola, marineros.

Parece mentira que a estas alturas de 2021 este sea el tema del post de este mes, pero dado que las cosas no van muy bien en lo que a la pandemia se refiere, creo que no está de más recordar unos cuantos consejos para hacer un buen uso de la mascarilla, un elemento que parece que nos acompañará todavía durante mucho tiempo.

Cómo hacer un buen uso de la mascarilla

Empiezo advirtiendo que yo no soy una experta en este tema. No soy médico, ni técnica de farmacia, ni nada parecido, pero si me he preocupado por esta cuestión en los últimos meses y me he dado cuenta de lo poco que se sabe al respecto. Es importante que todos sepamos diferenciar las mascarillas, dónde comprarlas y saber qué normativa deben cumplir para evitar contagiarnos y que contagiemos de covid-19.

Por ello, pongo mi granito de arena y, en base a lo que he leído y escuchado de otros expertos y divulgadores científicos, creo que podemos sacar unas conclusiones para hacer un buen uso de las mascarillas. Desde lo básico, hasta algún truco. ¡Empezamos!


  • Diferencia los tipos de mascarilla

Creo que lo más importante y más ahora que está en el candelero la posibilidad de obligar a usar las FFP2 es importante diferenciar los tipos de mascarillas.

Existen tres tipos de mascarillas homologadas en España:

  1. Higiénicas. Son las mascarillas más básicas. Pueden ser de tela reutilizables o de un solo uso, como las quirúrgicas. Son las únicas que a día de hoy se exigen en España. Lo importante en este caso es que cumplan con la normativa correspondiente: UNE 0064 o UNE 00065, para las de un solo uso o para las que son lavables y reutilizables. Para cumplir esta normativa la mascarilla NO debe llevar filtro porque se supone que están diseñadas de tal modo que filtran y permiten la respirabilidad.
  2. Quirúrgicas. Son las clásicas azules que vemos por todas partes, aunque ahora existen de otros colores y también hay higiénicas que las imitan (deberíamos leer el etiquetado para diferenciarlas). Ofrecen más garantías pero ¡ojo! Para los que están a nuestro alrededor ya que protegen al resto de nuestra respiración. Es por ello que son las indicadas para las personas que estén o sospechen que puedan estar infectadas por covid-19, por ejemplo, para los confinamientos en casa. También serían útiles para cuidar de las personas vulnerables. En este caso  deberíamos comprobar que cumplen con la norma UNE EN 14683, acompañada del código de la CE.
  3. FFP2. Se ha convertido en las favoritas de todo el mundo porque son las que tienen un grado de filtración superior al 90%. Al principio se pedía que se reservasen para los profesionales sanitarios, pero ahora que hay oferta suficiente (y muchas de las que están a la venta no están indicadas para uso médico) somos muchos las que las usamos. Están especialmente indicadas para personas vulnerables o para utilizar en lugares con mucha gente en la que resulta difícil mantener la distancia o garantizar la ventilación, como podría ser el metro. Para identificar las homologadas, debemos buscar el marcado CE seguido de cuatro números y la referencia UNE EN-149.

Cómo hacer un buen uso de la mascarilla FFP2

Se puede combinar el uso de todas ellas en función de la actividad que desarrollemos. Por ejemplo, para hacer deporte las quirúrgicas permiten mayor respirabilidad que muchas higiénicas, al tiempo que protegemos a los que están a nuestro alrededor.

Lo importante es que todos llevemos mascarillas homologadas y bien colocadas, para protegernos unos a otros de la transmisión.

Más información al respecto, en la guía de compra de mascarillas elaborada por el Ministerio de Consumo.


  • Pídele los papeles. 

Todo lo anterior está muy bien, pero ¿cómo sé yo si una mascarilla cumple? Pídele los papeles. En algún sitio deberían indicar que cumplen la homologación indicada para cada una de ellas. De hecho, en las FFP2, incluso tiene que venir marcada en la propia mascarilla y las que son reutilizables, incluír instrucciones de lavado. En este “papeleo” debería indicar el modo más recomendable de lavado, cuántos lavados aguanta, etc. 

Por tanto, descarta automáticamente esas mascarillas que vienen en bolsas transparentes sin más indicaciones que las que pongan en la etiqueta. 


  • Compra en sitios seguros.

A pesar de mirar y remirar los papeles y la homologación nos pueden timar porque lo han hecho hasta con los gobiernos, así que lo mejor es comprar en sitios que algo sepan ya de este tema de forma previa a la pandemia como las farmacias

Desde luego evitar tiendas ropa, mercerías, bazares chinos y páginas de internet de dudosa fiabilidad como Aliexpress o similares. Conozco personas que compran a través de internet FFP2 en webs en las que no conocemos a los proveedores. Yo recomiendo recurrir a las farmacias y más ahora que ofrecen precios asequibles.

Cómo hacer un buen uso de la mascarilla casera


  • No creas en imposibles

Aquí sí que me detengo porque estoy cansada de debatir con la gente por cuestiones como que su mascarilla de tela es FFP2 porque lleva no se qué filtro o que se lo han asegurado al venderla. No os fieis. No existen mascarillas FFP2 reutilizables, digan lo que digan.

Pongo como ejemplo aquella mascarilla que vendía Eroski fabricada en Portugal que inactivaba el covid-19. Sinceramente, si funcionaba, no sé por qué no la usan todos los médicos ni por qué estamos como estamos.


  • No manipules tu mascarilla

Sé que quedan muy bonitas las mascarillas con tu nombre, con flores o con cualquier otro adorno, pero la mascarilla es un elemento de protección y cada agujerito implica un riesgo de infección.

Aquí también se incluyen las mascarillas con costura en medio de la cara. Es preferible las que tienen el corte tipo médico porque se evitan agujeros justo en la zona de la respiración.

Tenemos que entender que el SARS CoV 2 es mucho más pequeño de lo que podemos imaginar y se puede colar por esos agujeros a nuestro ojo imperceptibles. Lo explica muy bien Déborah García en este artículo para La Sexta.

Quedaos con tres máximas:


  • Colócala como es debido. 

Tan importante es utilizar una mascarilla homologada como que esta esté bien colocada. Sabemos que la nariz tiene que ir por dentro y que debemos tratar de evitar los huecos por cualquier lugar de la cara, pero voy más allá. 

Veo que mucha gente todavía lleva la mascarilla al revés. En la zona indicada para la nariz siempre se debería incluir una parte dura para adaptarla, por lo que es fácil identificar la parte superior.

En cuanto a la parte exterior, en la mayoría de mascarillas el color (generalmente azul, aunque ya existen rosas, verdes, negras…) va hacia afuera y la parte blanca hacia al interior de la cara, pero es cierto que me he encontrado con alguna excepción. Por ello, lo ideal es consultar la caja si tenemos dudas. 

Cómo hacer un buen uso de la mascarilla quirúrgica

Además, existe un truco: las dobleces de la mascarilla siempre deben ir hacia abajo, si van hacia arriba es que la llevas del revés.

Tampoco es necesario utilizar dos mascarillas. Dos mascarillas quirúrgicas no te protegerán más, pero sí irás más incómodo, respirarás peor y, probablemente la lleves mal colocada, lo que será un riesgo. 

Estamos acostumbramos a ver a los médicos con ellas, pero con ello tratan de proteger su FFP2 de posibles salpicaduras, etc y de este modo alargar la vida de su mascarilla de protección. Por tanto, en caso de hacerlo recuerda que la FFP2 va pegada a tu cara y por encima la quirúrgica, no al revés. Pero insisto, por normal general no es necesario ni recomendable.


  • No te pases con las horas de uso

Empecemos admitiendo que todos nos hemos pasado de la raya con las horas de uso de las mascarillas. Que levante la mano el que no haya reutilizado alguna, en especial cuando escaseaban o tenían precios desorbitados, pero por suerte ahora ya no estamos en esa situación. 

Así que recuerda que, por norma general, las mascarillas higiénicas y quirúrgicas no deben usarse más de 4 horas seguidas y en el caso de las FFP2 pueden resistir hasta 8 horas. Aún así, los expertos recomiendan no reutilizarlas otro día aunque no hayas llegado a agotar esas horas de uso. 

 

  • No la uses mojada ni degradada

Aunque solo hayas estado con ella una hora o menos, si la has usado, por ejemplo, para hacer ejercicio o te ha llovido encima, también es mejor que la cambies. Las mascarillas mojadas no son efectivas. Insisto en esta cuestión porque últimamente veo a muchas personas por la calle con FFP2 sin paraguas mientras llueve ¡y tan ricamente! Esas mascarillas pierden su efecto. 

¡Ojo también con los días de frío! ¿No habéis notado que con las últimas heladas se encharcaba vuestra mascarilla? ¡Mucho más que en pleno verano con el calor! Es por el vapor de nuestra respiración, así que si está empapada, toca cambiarla.


  • Llévala siempre en lugares de uso común. 

Aunque estés solo o sola recuerda no quitarte tu mascarilla en lugares de uso común como las escaleras de tu casa, el garaje y especialmente ascensores. Veo mucho selfie de ascensor en las redes sin la correspondiente protección y es importante recordar que la transmisión por aerosoles ya está comprobada y, por tanto, es un riesgo para ti y tus vecinos. Recordad que la única forma de parar esta pandemia es ser solidarios.


  • No la quites para hablar por teléfono

Como diría Boticaria García, esto es de primero de pandemia, pero son muchos los que todavía la retiran para hablar por teléfono o incluso con una persona a su lado. Es precisamente cuando hablamos, tosemos y, por supuesto, estornudamos cuando más riesgo provocamos. 

Así que mantén tu mascarilla para hablar. Los de tu alrededor te lo agradecerán. 


  • No la toques por la parte central. 

Cuando la mascarilla se convirtió en obligatoria nos cansamos de ver en medios de comunicación y redes sociales vídeos explicativos sobre cómo poner y quitar la mascarilla, pero parece que se nos han olvidado. 

Las tocamos por el centro para recolocarlas, las bajamos a la barbilla para tomar el café e incluso he visto a gente darse besos con ellas.

Debemos pensar que, por defecto, la mascarilla está infectada de covid-19 porque, si cumple su función, podría ser una posibilidad. Por eso debemos tratarla como un material contaminado y, si la hemos tocado, lavarnos las manos inmediatamente.


  • Tírala al contenedor adecuado

Por último, pero no menos importante dado la cantidad de residuos que estamos generando, debemos tirar la mascarilla al contenedor correcto. Por norma general la mascarilla y otro material como guantes desechables tienen que ir al contenedor de RESTOS, ese destinado a los residuos que no se puede reciclar ni transformar en compost.  

Pero probablemente si me estás leyendo seas de A Coruña o su área, en ese caso deberías saber que aquí la mascarilla va al contenedor INORGÁNICO dado que no tenemos contenedor de fracción resto.

Cómo hacer un buen uso de la mascarilla contenedor

Espero que estos consejos os hayan ayudado y servido como recordatorio, pero sobre todo, no confíes toda tu suerte a su uso. Las mascarillas por muy buenas que sean o muy bien colocadas que las lleves no son infalibles, afectan muchos factores como la distancia, el tiempo de exposición, la ventilación del lugar, así que lo mejor es que combines todas las medidas de prevención para protegerte y protegernos. 

¿Tú qué mascarilla sueles utilizar? ¿Compruebas que cumple la normativa antes de comprarla? Cuéntamelo aquí debajo y si tienes dudas, también. Quizás entre todos podamos resolverlas. 

¡Si el artículo te ha parecido útil no dudes en compartirlo para que llegue a más personas!


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