9 errores ortográficos que no sabías que cometías

Hola, marineros. 

Después de poner bonito Llegando a puerto por fuera, toca seguir llenándolo de contenido y que esas nuevas pestañas que he creado tengan sentido. 

Para ello, este primer artículo "post aniversario" va directo para la sección de comunicación, pero comunicación escrita. Llevaba tiempo dándole vueltas a un texto de este estilo y apuntando aquellos fallos más comunes que me he ido encontrando últimamente.

Os podéis imaginar que hay de todo, pero pensando en lo que podía resultar más útil, me he centrado en los errores más desconocidos. 

Hay normas ortográficas que no conocemos, bien porque la Real Academia Española (RAE) las ha cambiado desde que dejamos de estudiar o simplemente porque algunas de esas indicaciones nunca se llegaron a tratar en clase. Ya veréis a lo que me refiero. 

Así que hoy os traigo 9 errores ortográficos que no sabías que cometías. ¿Queréis descubrirlos?

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Foto de Green Chameleon

1. Solo no lleva tilde

Seguro que alguno está diciendo: pues yo ya lo sabía. Vaaaale. Puede que sea de los cambios incorporados por la RAE que más promoción ha tenido. Desde los medios de comunicación hasta La vecina rubia se han encargado de que sepamos que ya no existe "solo" con tilde. Al parecer el acento gráfico ya no es necesario para diferenciar el adverbio del adjetivo. 

Desapareció al mismo tiempo que la tilde de los demostrativos este, ese y aquel cuando funcionan como pronombres. Vamos, la norma ahora es más sencilla, nunca llevan tilde, aunque es cierto que es complicado olvidar lo aprendido cuando éramos niños.

Si tú eres de esos a los que todavía les cuesta eliminarla, tranquilo, no sé considera una falta, pero la RAE no recomienda su uso. 

2. Los imperativos terminan en "d"

Por mucho que el móvil lo corrija automáticamente (¡malditos autocorrectores!), el imperativo en español acaba en -d y no en -r. Es decir, se dice "acabad de comer" y no "acabar de una vez", ni "cerrar la puerta" o "marcharos". Sería cerrad y marchaos. 

Este es un mal cada vez más extendido. Antes solo se oía a nivel oral, pero ahora incluso es común ver el infinitivo mal utilizado por escrito y, por el momento, no está admitido con este significado. 

Digo por el momento porque es una falta tan habitual que estoy convencida de que la RAE acabará cambiándola dentro de unos años. En todo caso, a día de hoy, es una muestra clara de si sabes o no escribir (e incluso hablar) correctamente. Así que, mucho ojo con los imperativos.

3. El vocativo va siempre precedido de coma

Aquí ya vamos para nota. No todo el mundo sabe lo que es un vocativo. La RAE lo define como “una expresión nominal que se usa en función apelativa”, pero me parece a mí que poco nos aclara esta frase. 

El vocativo es aquel substantivo que utilizamos para referirnos a alguien en segunda persona, es decir para llamarlo o apelarlo directamente. Vamos, cuando tú le dices a alguien: “buenos días, Pepe” o “Carla, vete”. 

Pues bien, la falta de ortografía que se comete en este caso es que, normalmente, la gente olvida la coma antes de ese substantivo, ya sea propio o común. 

Es decir, no hace falta que digamos el nombre personal del interlocutor. Puede que nos refiramos a él como “venga, tío” o “atención, alumnos”. 

Por tanto, cuando iniciemos una carta, o más bien un mail, o simplemente enviemos un mensaje por alguna red social, hay que recordar esta norma para los encabezamientos. “Hola, Rodrigo” siempre incluirá esa coma. 

4. A/A es la abreviatura correcta de "a atención de"

Y también muy vinculado a los correos electrónicos va este error ortográfico que no sabías que cometías, estoy segura. 

En español para indicar a quién va dirigido el mensaje se utiliza la abreviatura A/A o a/a, en minúscula. Nada de Att. Esa abreviatura no existe en nuestro idioma y se ha extendido por influencia del inglés, pero se considera incorrecto.

5. Latino e hispanoamericano no significan lo mismo

Otro fallo muy común que todos cometemos (yo la primera) es hablar de "latinos" para referirnos a los habitantes de América con origen hispano o ibérico. Vamos, de México para abajo. Pero la definición no es tan sencilla. En concreto, en las definiciones 5 y 6 del diccionario de la RAE se dice:

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Así, latinos somos todos los que tenemos por habla una lengua de origen latina. Por tanto, no solo incluimos a españoles, sino también a italianos, portugueses, franceses e incluso rumanos, aunque en principio no los relacionemos. 

De este modo, hablar de la América Latina es correcto y también aludir a los ciudadanos latinos de América o Estados Unidos, pero debemos tener claro que en genérico podríamos referirnos también a muchos europeos. 

Otras palabras para referirnos a los habitantes americanos de origen latino son hispanoamericanos, aunque así dejamos fuera a Brasil, por su habla portuguesa. Para incluirlo, deberíamos recurrir al término iberoamericano.  

Por su parte, con sudamericanos nos olvidamos de México y los países de Centroamérica y, por tanto,  de todo el Caribe.

No es un tema fácil. Si os quedáis con dudas, en este artículo del Diccionario panhispánico de dudas se profundiza más al respecto. 

6. Títulos de películas, en mayúsculas y redonda

Si la anterior norma era más complicada, esta, en cambio, es bien sencilla: en español los títulos de películas, libros y demás producciones se escriben en cursiva (no en redonda) y la primera palabra en mayúscula, solo la primera. 

Por tanto, Pulp fiction, La casa de papel o El principito

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Recomendaciones de libros en la librería La casquería, en Madrid

No sé por qué esta norma no nos la enseñan en el cole (al menos a mí) porque versa sobre una temática muy común. Mucho más que las matrices, diría yo. ¿Quién no ha recomendado una novela o serie alguna vez?

Si escribís habitualmente de cine o simplemente os interesa el tema y queréis saber más sobre él, os recomiendo este artículo de la Fundéu sobre el lenguaje cinematográfico con motivo de los Premios Goya

7. Los miles no llevan punto

Este es un error ortográfico que tampoco yo sabía que cometía. Hace unos días descubrí este artículo de la Fundéu (web que adoro y que sigo también en redes) sobre las claves de la escritura de miles y millones y tenía que compartilo. 

Lo que dice la norma es que los números de más de cuatro cifras se separan con un espacio y no con un punto ni coma para evitar equívocos con los decimales. E igual sucede con los millones y las siguientes sucesiones de mil en mil. Es decir, escribiríamos 3 200 personas y 14 800 euros.

Pero es que hay más, los números de solo cuatro cifras, ni si quiera requieren este espacio. Por tanto, 3200 personas sería también correcto.

Me he quedado anonadada porque llevo toda mi vida escribiéndolo mal y sé que me costará rectificar. Pero es fantástico aprender y mejorar nuestra escritura. 

8. Suscriptor mejor que subscriptor

La palabra suscriptor no era tan común hasta hace un tiempo, pero con la irrupción de los blogs se ha vuelto a recuperar para que nos suscribamos a ellos. Nos suscribamos sin b antes de la s. Y aunque no es un error ortográfico como tal, la Real Academia Española recomienda suscriptor y suscribirse. 

Lo que sí estaría mal escrito es suscritor

9. Los meses y días de la semana, en minúscula

Y por último, pero no menos importante, otro error ortográfico muy común: escribir los días de la semana y meses en mayúscula. 

En español tanto lunes como junio (obvivamente y todo el resto de días y meses) irían con minúscula porque se consideran substantivos comunes. De hecho las excepciones a la norma están vinculadas precisamente a cuando estas palabras se convierten en nombres propios como sucede en Lunes de Pascua o Domingo de Ramos.

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Esto me recuerda a otra falta habitual. Así que, aunque había llegado a los 9 errores ortográficos que no sabías que cometías, te regalo un extra: después de dos puntos se escribe minúscula, salvo que introduzcan una frase en estilo directo. Vamos, una cita textual de alguien.

Y hasta aquí el artículo para mejorar tu escritura. Si te has quedado con ganas de saber más, en este post sobre mi charla de Coruña Bloggers también hice alusión a otras faltas de ortografía habituales. 

Con cierta vergüenza he de admitir que yo tenía muchos fallos de este tipo y por eso me interesa la temática. Ahora os toca a vosotros confesar. ¿Cometéis estos errores? ¿Sois cuidadosos con la ortografía? ¿Con qué tenéis más dudas? Contádmelo (que no contármelo) aquí debajo.

Comentarios

  1. No sabía lo de los puntos en las cifras, gracias

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    1. Yo creo que ni tú ni nadie. Lo descubrí de casualidad y no entiendo cómo no le dan más publicidad a eso. No sé si me acostumbraré.

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  2. Como buena friki de la ortografía me encanta este post. Yo este año me enteré de que en francés antes de los dos puntos (:) hay que poner el espacio. ¡Me quedé loca! Sé que nunca te hará falta pero me pareció curioso.

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    1. Curioso no, curiosísimo y súper raro. ¡Nunca se sabe cuándo voy a aprender francés! Jajaja... Gracias por escribir, friki de la ortografía. Un bico.

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