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miércoles, 31 de agosto de 2016

Soy mujer y quiero volver sola a casa


Hola de nuevo a todos.

Hoy os presento un artículo un poco diferente, un poco más serio y reivindicativo. No os voy a recomendar nada ni contar una experiencia, bueno o sí, conoceréis vivencias, decenas de ellas, las que sufren las mujeres a lo largo de su vida por el simple hecho de ser mujeres. Algunos pensaréis, pues vaya rollo, bien, podéis dejar de leer, pero si algo tiene de bueno tener un blog propio es poder escribir de lo que se te antoje cuanto quieras y estos días, digamos que me siento indignada.

by MadriCR

Los que me conocéis sabéis que soy muy feminista, algunos dirían que feminazi, pero encuentro estos dos términos más que incompatibles. La cuestión es que los ataques que sufrimos las mujeres desde que somos adolescentes e incluso niñas volvieron a mi cabeza a raíz del caso de la chica desaparecida en A Pobra do Caramiñal, Diana Quer. Y no por la investigación en sí, prefiero no entrar a hacer valoraciones antes de que se descubra qué ha sucedido, sino por los polémicos comentarios surgidos a raíz de la publicación en El País de la noticia Los pasos perdidos de Diana Quer en la que se incluía una foto de la joven en pantalón corto. ¿Qué sucedió? Parece que lo más normal tratándose de una mujer, que comenzó a juzgársela, por su apariencia, su actitud y su falta de responsabilidad. Aquí una muestra:



Una vez más, la ropa. Todos nos sentimos con derecho a indicar cómo debe vestir una mujer, ya sea una actriz en los Oscars, una parlamentaria o una chica anónima para salir de marcha. Pues tenemos que aprender que una mujer puede mostrar o no, puede insinuar o no, y nadie por ello tiene derecho a mirarla, decirle sandeces y mucho menos tocarla. Pongamos un contrapunto, el hombre que se paseó desnudo por la fiesta del Albariño. A algunos les hizo gracia a otros no tanta, se hizo viral y basta. ¿Qué pasaría si lo hiciese una mujer? Lo primero de lo que estoy segura es que no podría terminar el día sin que nadie la sobase. Esta sociedad entiende que en el momento en que una mujer se exhibe (y un problema añadido es lo que cada uno considera exhibirse) da derecho a cualquiera a abusar de ella. Prueba de ello son los brazos que de manera automática surgen en los Sanfermines cuando una mujer decide enseñar los pechos. No es que entienda la actitud de estas chicas, pero tampoco la del hombre de Cambados y no he visto que nadie saltase a tocarle el pene. 

Para mí lo más peligroso de estos comentarios es que no procedían solo de personas trastornadas o que piensen eso de que “lo iba buscando”, estoy segura de que alguno de estos textos se escribieron con la mejor intención. Cuando se dicen cosas como que no debería aventurarse a ir sola, creo que la persona lo está transmitiendo como una madre o un padre preocupado que espera a que su hija vuelva a casa un sábado por la noche. Pero tenemos que cambiar el chip. El problema no es que ella no deba volver sola, sino que por el hecho de ser mujer no pueda hacerlo, sean las cinco de la tarde, nueve de la noche o tres de la madrugada. ¿Acaso si desaparece un adolescente varón alguien lo tacharía de irresponsable por volver andando solo a su domicilio?  


De nuevo aparece esa palabra, sola. Un término que de forma recurrente se relaciona con la mujer siempre para denigrarla. Como para convencernos desde pequeñas de que eso no está bien. Canciones, películas y hasta titulares de periódicos te dejan claro que no debes estar sin compañía. No olvidemos la polémica surgida cuando asesinaron en Ecuador a dos turistas argentinas. No viajaban solas, iban juntas como hacen cientos de amigos varones. Según ese argumento, dos mujeres lesbianas nunca podrían organizar viajes de pareja, ni irse de luna de miel. Y aun si hablamos de una chica que viaja “sola”, ¿es que nosotras no tenemos derecho a ser mochileras? El problema no está en su carácter aventurero si no en el resto del mundo y una sociedad enferma. 

Una sociedad enferma que padecemos todas y cada una de nosotras en menor o mayor grado. No conozco a ninguna mujer que nunca haya sido denigrada, que no haya sido tocada en una discoteca, a la que un desconocido no le haya gritado descalificaciones por la calle o le hayan hecho un comentario fuera de tono en el trabajo. 

No son casos aislados. Por ofrecer una experiencia personal, en solo tres días he tenido que soportar propuestas no muy educadas procedentes de un coche en marcha mientras iba a trabajar, que varios hombres se ofrecieran a subir a mi casa cuando cargaba con la compra y que volviendo con una amiga de noche un hombre nos siguiera. Es el pan nuestro de cada día y no soy precisamente Angelina Jolie. A estas mentes perversas les da igual como seas, no importa lo que lleves o la hora que sea. El problema, que parece serlo, es ser mujer. Así que por favor, comencemos todos a luchar contra estas cuestiones como podamos, desde nuestro ámbito. Educando a nuestros hijos e hijas, detectando eso que llaman micromachismo y criticando sus gestos, que pueden derivar en violencia contra la mujer. Empecemos, por ejemplo, por no juzgar a una chica de 18 años porque quiera lucir su cuerpo o porque, simplemente, tenga calor en verano. 

by Jaluj

Me encantaría que opinaseis al respecto de este tema y aún más que vosotras compartieseis vuestras experiencias en los comentarios. Si queréis leer algún artículo mío más sobre machismo podéis hacerlo aquí y aquí. Gracias y hasta la próxima semana. 

15 comentarios:

  1. Buenisimo el post y por desgracia muy real.

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    1. ¡Gracias, Sandra! A ver si poco a poco todos juntos cambiamos las cosas

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  2. Totalmente de acuerdo! Por compartir una experiencia personal (una de muchas) en el manual del empleado de uno de mis trabajos exigían que las mujeres llevemos maquillaje ligero,tacones y hasta hace poco falda, el problema es que del uniforme de los hombres no dice nada oiga ellos pueden ir en chandal y sin afeitar que no pasa na! Micromachismos

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    1. Pues sí, es un ejemplo de tantos otros que vivimos a diario, solo que son esos, los más sutiles, los que más desapercibidos pasan y no nos damos cuenta de que van calando. Ahora, al menos, tiene nombre, micromachismo.

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  3. Lo peor es que se considere normal pensar así y no consideren extraño que un hombre decida tratar a una mujer (independientemente de su edad) como si fuera un animal a su servicio. Es normal usar la ley del más fuerte? Es normal no discernir lo que esta bien o mal? Es normal hacer juicios morales de una joven basandonos en la conducta agresiva de otros?
    Claro que se pueden evitar cosas. Tambien que alguien nos imponga su voluntad por la ley del miedo. Nadie se merece vivir con miedo

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    1. ¡Qué buena reflexión, Mayte! Gracias por escribir y dar tu opinión en el blog. Me quedo con tu frase: ¿Es normal hacer juicios morales de una joven basándonos en la conducta agresiva de otros?

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  4. Todo el mundo tiene derecho a vestir como quiera. Incluso Agata Ruiz de la Prada. Prefiero creer que las personas que han dicho eso lo hicieron con buena intención, como una precaución a tomar, igual que podrían haber dicho: "No enseñes el dinero en este barrio que es muy peligroso" o "Cierra bien la puerta del coche y no dejes nada a la vista". Si es así, ese comentario no iba en la línea de "tápate más, que vas provocando" si no más bien en la de "así puedes llamar la atención de un indeseable" ¿Es triste que se tengan que tomar precauciones? Desde luego, pero no nos engañemos pensando que se trata de una cuestión puramente de educación. Llevamos siglos fomentando el respeto a la propiedad privada, y los robos siguen siendo algo cotidiano. De la misma manera, por mucho que fomentemos el feminismo, siempre habrá agresiones sexuales, porque no faltará quien se salte las normas de la sociedad y que crea que puede tomar por la fuerza lo que quiera.

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    1. Yo también creo que fueron con buena intención, pero no dejo de ver un regusto de machismo detrás. Por otro lado, no sé si siempre existirán las agresiones sexuales, pero desde luego sí sé que tenemos que seguir luchando contra ellas como hacemos con otros delitos y crímenes. ¡Y muchísimas gracias por comentar!

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  5. Ante todo, enhorabuena una vez más por tu post, Caro. ¡Me ha encantado!
    Creo que todas sin excepción tenemos alguna anécdota y como bien dices, no hace falta ser Angelina Jolie para encontrarse ante un caso de machismo o micromachismo. La verdad es que yo estoy más que harta de tener que soportar comentarios como los que has escrito. Por contar una anécdota personal... Hace un par de años me he ido tres días de mochilera "y a lo loco" por una región francesa haciendo couchsurfing entre otras cosas y todo ello con una muy buena amiga. Ni te imaginas lo que he tenido que oír: Que si "cómo se os ocurre ir por ahí solas", que si "os podían haber secuestrado en algún camino", bla bla bla. Es increíble pero la sociedad no ha cambiado tanto en los últimos años y la gente sigue viendo a las mujeres como "seres débiles" o princesitas que se deben cuidar y rescatar. ¿Alguna vez conseguiremos cambiar esto?

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    1. Pues yo me hago la misma pregunta y sobre todo cuando veo la evolución que hemos tenido en los últimos años, creo que hemos ido hacia atrás. Pero bueno, tenemos que ser positivas, seguir luchando y educando (mejor) a las nuevas generaciones. Como siempre, Laura, gracias por estar ahí, por leerme, por compartir y escribir.

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  6. Bueno, físicamente las mujeres son más débiles que los hombres, y por tanto,lo tienen más difícil para defenderse de una posible agresión. Por eso deben ser un poco más precavidas en según que situaciones. Por mucho que te sientas segura de ti misma en el día a día, dudo que se llegue a cambiar eso.

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    1. No estoy para nada de acuerdo. Por esa regla de tres, también los hombres pequeños y débiles deberían tomar las mismas precauciones. Creo que lo que deberíamos hacer es educar a todos esos que creen que pueden tratarnos como quieran. Por otro lado, gracias por comentar y dar otro punto de vista. ¡Un saludo!

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  7. Pues no te digo los comentarios que reciben las mujeres que trabajan cara al público donde en su gran mayoría hombres se meten con su físico o si han cogido unos kilos de más en verano, etc. Dejemos ya de decir que somos físicamente más débiles, porque no es cierto. Las agresiones no son un problema nuestro las agresiones, es un problema de ellos, de los hombres.

    Enhorabuena por el artículo y falta mucha educación.

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    1. Creo que son dos cosas distintas que a)un hombre critique a una mujer por su peso y b) que una mujer sufra una agresión. Ahora bien: dudo que se pueda negar de forma objetiva que las mujeres (en general) son más pequeñas y débiles que un hombre, lo cual les hace especialmente propicias a convertirse en el blanco de un criminal (no solamente "un hombre", sino un delincuente). Como un criminal es, por definición, un ser antisocial, es obvio que no le importa abusar de su fuerza aunque esté mal éticamente, ya sea para robarle el bolso o para algo peor, sin que tenga que ver con el machismo en sí o con una educación "patriarcal".

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    2. Ángela, muchas gracias por tu crítica y por molestarte en escribir. Estoy de acuerdo al 100% contigo, el problema no es que seamos más o menos débiles sino de los agresores.

      Por otro lado, Anónimo (qué raro se me hace referirme a ti, así, jeje...) no estoy de acuerdo contigo. Creo que ambas cuestiones están muy relacionadas. Mientras que un hombre y una mujer pueden sufrir robos y ataques, las agresiones sexuales van siempre dirigidas a nosotras y este es un hecho vinculado al machismo. Además, no hace falta ir tan lejos, no hablamos solo de violaciones, si no de faltas de respeto diarias y actos que nos hacen nuestro día a día más difícil que el de un hombre. En cualquier caso, gracias por participar en este debate y un abrazo.

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