Páginas

lunes, 23 de mayo de 2016

La huerta de Vioño

¡Hola de nuevo!

¿Cómo ha ido el fin de semana? Por aquí, en Llegando a puerto, volvemos a las recomendaciones hosteleras, que sé que os gustan, y lo hago con un descubrimiento genial: el restaurante La huerta del mercado, en el barrio de Vioño. Algunos lo conoceréis porque hace años estaba en O Burgo, en frente al Raxo y en el entorno de El Potro y El Hoyo, pero hace años que abrió este otro restaurante en A Coruña y al final ha sido el que ha sobrevivido. Si no habéis  ido nunca, deberíais porque ofrece una estupenda combinación de calidad-precio. Y el plus es el servicio y la decoración.



Platos originales y de calidad


Empecemos por lo importante, la comida. Está sabrosísima. Hablamos de recetas de calidad, trabajadas y no fritanga, aún si eliges un plato frito. Tiene una carta muy amplia  en la que encontrarás arroces, carnes y pescados, pero también pasta, hamburguesas y hasta platos más exóticos como cuscús o wok de pollo y verduras. Todo  casero. 

Además, le dan una vuelta a la forma de elaborar y presentar la comida. Por ejemplo, su raxo, que creo que no debería faltar en ningún restaurante gallego, es al gorgonzola, igual que la croca. Las hamburguesas son de ternera gallega y están cerradas por pan de verdad. Ojo aquí con el tamaño, ¡que no son pequeñas precisamente!. Los calamares tampoco son los habituales a la romana, son crujientes y muy sabrosos.




La presentación es muy cuidada. Hasta las patatas fritas las sirven en un cucurucho al parmesano y rodeadas de salsas para mojar que encantará sobre todo a los peques. Para los vegetarianos hay varios tipos de ensaladas y hasta una hamburguesa vegetal. 


Esta variedad de platos permite complacer a todo el mundo y es ideal para comidas de familia o cenas de amigos ya que así cada uno se decanta por lo que prefiere en ese momento.

Tras varias visitas tenía interés por probar sus tostas, que ellos llaman alpargatas debido a su aspecto, que evoca a este calzado. Se trata de un pan muy fino sobre el que se colocan los distintos ingredientes. Tienen muchas variedades entre las que elegir: alpargata ibérica, gallega, gourmet, hortelana, de gorgonzola y espinacas, marinera, cabrera y hasta tropical. Más que apetecible.

Buen servicio


Además de la comida, para mí lo que hace a un restaurante bueno y recomendable es el servicio y en La Huerta me encantó. El trato fue excelente y los tiempos de espera cortos. Además encajaron el momento en el que trajeron los segundos platos, algo en lo que últimamente creo que fallan muchos locales y mientras uno ya tiene su plato el otro tiene que esperar hasta casi el postre. Y hablando de postres, tranquilos, que también tiene oferta para los golosos.

Entre los extras tienen varios puntos a su favor, por un lado, su menú del día. Ya os he dicho que los precios están muy bien, pero si encima acudes entre semana ofrecen un menú completo con pan, bebida, postre y café por 9,90 euros. Puedes consultar la oferta de cada jornada en su Facebook.


Decoración cuidada


Y por último, la decoración. También este aspecto está vigilado y se basa en un estilo muy original en madera, fuera de los cánones del diseño de lujo tan de moda últimamente. En La Huerta apuestan por decorar con su bodega y de los techos cuelgan cajas de vino vacías y cientos de corchos. 
Siento no poder hablaros de la bodega porque lo cierto es que no soy una experta en vino, aunque es amplia y por lo que he podido ver los precios son los habituales. Si os vale, la persona que me acompañó, que sí es bebedora de caldos, dio su visto bueno.


Este estilo también lo llevan a los baños, que tal vez os parezca una tontería pero es una de mis formas de juzgar un restaurante. No es que sea muy exigente, pero no puedo entender que establecimientos que se jactan de calidad y modernidad tengan unos baños en un estado deplorable de limpieza. Y me ha ocurrido, pero este no es el caso. En la huerta además de limpios eran más que originales, también basados  en el concepto de la madera y el vino.



Con terraza cubierta


Para los fumadores, les interesará saber que existe una terraza totalmente cubierta en una de las entradas, tiene dos. La dirección oficial es calle Enciclopedia Francesa, 4, pero si vienes de la ronda de Outeiro también puedes acceder al local por la plaza anterior de Vioño Pedroso, justo al lado del restaurante La Masía. De hecho, es fácil que os los confundáis ya que sus dos terrazas cerradas por lonas de plástico están pegadas. Supongo que será más agradable en verano, pero mientras, en los meses de invierno, este sistema evita que os congeléis con el viento que sopla en la zona.


Hasta aquí mi recomendación de hoy. ¿Conocíais este restaurante o el que existía en O Burgo? ¿Qué opinión tenéis?  Y vosotros, ¿qué es lo que valoráis cuando conocéis un nuevo local? Dejad aquí vuestro comentario y contádmelo.

3 comentarios: