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lunes, 30 de noviembre de 2015

7 cosas imprescindibles que tienes que hacer en tu visita a la Domus

Los que sois vecinos de A Coruña o su entorno seguro que habéis ido más de una vez a la Casa del Hombre o Domus (si no es así, deberíais) y durante vuestra visita habréis hecho alguna de las cosas que os voy a contar en este post, pero para los turistas aquí van unos imprescindibles que no podéis dejar escapar. 

Y a esos que no volvéis desde la última excursión con el colegio, tenéis que regresar y ver los cambios que ha incorporado el museo científico. Yo aproveché la Semana de la Ciencia para acudir gratis al recinto. Si se os ha pasado, tranquilos, la entrada es de solo dos euros y de uno para los menores de 14 años, mayores de 65, desempleados y familias numerosas. Así que no hay excusa, podemos empezar la visita:


1. Sacar una foto al soldado romano


Al decir “soldado romano” seguro que os imagináis un Russell Crowe como el de “Gladiator”, pero siento deciros que no es un parecido razonable. El soldado romano del que os hablo, también conocido como “El guerrero”, es una escultura de Fernando Botero, así que ya os podéis imaginar sus medidas. La pieza en cuestión costó al Ayuntamiento de A Coruña 60 millones de pesetas (unos 360.600 euros) y está instalada en el exterior del edificio, mirando hacia el mar. Lo que pocos coruñeses saben es que existe una réplica en la ciudad natal del artista, Medellín (Colombia).

Podéis sacaros una foto con la estatua o colocaros en la gran escalinata y aprovechar para enmarcar las maravillosas vistas que se ven de la ciudad de A Coruña con la playa de Orzán y Riazor como protagonistas.


Para los amantes de la arquitectura, no tenéis más que daros la vuelta y contemplar el edificio del museo, obra de Arata Isozaki. El arquitecto japonés diseñó una fachada curva para imitar la vela de un barco y para su revestimiento se utilizaron 6.600 losas de pizarra. Si queréis conocer más cifras acerca de esta construcción, podéis consultar la cuenta de flickr de los Museos Científicos.


2. Localizar a algún conocido en el retrato de la Mona Lisa



Este enorme cuadro es lo primero que vemos al entrar en la Domus desde que fuese inaugurada en 1995 y está compuesto por más de 10.000 fotografías tipo carné enviadas desde distintas partes del mundo. Si conocéis a alguien que haya participado en el proyecto, podéis buscar su nombre en el ordenador y os indicará su posición en el retrato.

Esta obra pretende ser el rostro de la humanidad y demostrar que, aunque cada ser humano es único, las diferencias que existen entre las personas no son tantas. De este modo se abre el espacio dedicado a la genética y el ADN.


Además, si sois de los que en su momento contribuisteis a elaborar esta obra, no dudéis en comunicarlo a los trabajadores del recinto, ya que os podéis llevar una reproducción gratis.


3. Notar las patadas de un bebé en el vientre materno



Este es otro de los módulos que tampoco ha cambiado desde la apertura del museo interactivo. Se trata de una especie de maniquí de una mujer embarazada en el que al colocar la mano sobre su tripa notarás algo parecido a las patadas del bebé. Interesante para los que nunca hayan tenido la oportunidad de sentirlo en la realidad.

Para los valientes, el siguiente paso es introducirse en el espacio contiguo en donde se puede ver un parto real. Creo que la mayoría de escolares coruñeses tenemos anécdotas que contar sobre este vídeo sin imágenes censuradas.






4. Compararte con Robert Pershing Wadlow


La Domus cuenta con un gran número de paneles para pesarte, medirte y comprobar tus capacidades. En torno a esta idea puedes compararte con la reproducción a tamaño real de Robert Pershing Wadlow, el hombre más alto del mundo del que existen registros. Llegó a medir 2,72 metros de altura, pero murió a la edad de 22 años.

A su lado además, están los espejos distorsionados en donde la mayoría de visitantes se detienen un buen rato para reírse de sí mismos o soñar con un tipo más fino.


5. Entrar al corazón humano


Aunque se trata de una instalación meramente estética con la que no podemos interactuar, no deja de llamar la atención, especialmente a los más pequeños. Se trata de un corazón gigante de madera que atravesamos para acceder al piso superior y en el que incluso escucharemos los latidos.




6. Sentirte como un jugador del Dépor



Otro de los clásicos. Este recinto te permite medir la velocidad de tu tiro a portería mientras el público del estadio de Riazor te observa. Era uno de los módulos más visitados hasta la llegada del Power Mind

Aunque si eres de los que prefieren la música justo enfrente puedes meterte en la piel de un beatle y cruzar por el paso de peatones instalado para la ocasión, eso sí, con los ojos cerrados. ¿Serás capaz de caminar solo por bandas del mismo color?



7. Tomarte la foto de familia


Y por último, después de dos horas jugando (las que te harán falta como mínimo para disfrutar de la Casa del Hombre), no te puedes ir de la Domus sin sacarte una “foto de familia”. Tienes un asiento reservado al lado de tus antepasados prehistóricos, identificados cada uno de ellos para que los conozcas.



Durante esta visita virtual he tenido que descartar muchas otras actividades muy interesantes y divertidas: selfies dentro de un sarcófago, juegos visuales, identificador de huesos... Por tanto, si os habéis quedado con ganas de más, tenéis que visitar este fabuloso museo sobre el cuerpo humano en el que está prohibido no tocar.

Y ahora es vuestro turno, contadme vuestras experiencias. ¿Habéis estado alguna vez en la Domus? ¿Qué actividad os ha gustado más? ¿Es vuestro Museo Científico Coruñés favorito? Espero ansiosa vuestros comentarios en Llegando a Puerto.

8 comentarios:

  1. Hala! Hay un montón de cosas que yo no conozco, eso de la foto de familia nunca lo hice... Se ve que llevo tiempo sin ir por allí :(

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    1. Pues ya sabes, Noelia, ¡hay que volver! Porque el módulo de "La familia presumida" ya lleva un montón de años. ¡Gracias por leerme y sobre todo por comentar!

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  2. Yo fui una vez ya de mayor y me encantó, pero me has dejado ganas de volver porque hay varias cosas que me perdí. La Domus me encanta, pero mi favorita es la Casa de los Peces. Me parece educativa, relajante y respetuosa con los animales y su entorno... Algo poco habitual en este tipo de instalaciones.

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    1. Gracias por participar, Lara! También tengo pensado volver a la casa de los peces, en especial para ver cómo alimentan a las focas. Cuando lo haga, ya os enteraréis por aquí. Saludos

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  3. No voy desde la excursión del cole... me gustan los museos en los que se puede tocar. Volveré! Es una actividad genial para hacer con los peques de casa.

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    1. Pues sí, Marta, si puedes ir con niños es mucho más divertido! Ellos son los que prefieren probarse a sí mismos! Muchísimas gracias por tus comentarios!!

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  4. ¡Me encanta! Como la mayoría de la zona fui muchas veces siendo niña y lo recuerdo todo como si hubiese sido ayer, quizás porque siempre sale en la conversación cuando se habla de las excursiones del cole. Y sí, ¿quién no conoce a alguien que se haya traumatizado tras ver el vídeo del parto? Con 26 años sigo con la idea de que adoptar es una buena opción, no digo más. jajaja. Caro, has hecho que me hayan entrado ganas de volver!

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    1. jajaja... ¡Me he reído mucho con lo que dices de la adopción! Y sí, tienes que volver, yo pasé un buen rato redescubriendo el que era mi Museo Científico favorito. Espero seguir viéndote por aquí, Laura.

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